Utilizamos cookies propieas y de terceros para fines de analíticos. Puede aceptar o rechazar todas las cookies. Para más información consulte nuestra [política de cookies].
Kiwi Amarillo Autofértil
Luz: Pleno sol. Necesita mucha luminosidad para que el fruto desarrolle su dulzor característico.
Suelo: Rico en materia orgánica, profundo y con drenaje excelente. Sensible a la asfixia radicular; prefiere suelos ligeramente ácidos.
Riego: Abundante y regular, especialmente en verano. El sustrato debe estar siempre húmedo, pero nunca encharcado.
Abonado: Alto. Requiere aportes generosos de compost en invierno y fertilizantes ricos en nitrógeno y potasio durante el crecimiento.
Poda: Invierno (poda de producción) y verano (poda de limpieza). Al ser una trepadora vigorosa, necesita una estructura fuerte (pérgola o cables) para guiarse.
Nota: A diferencia de otras variedades, no necesita un ejemplar macho cerca para dar fruto. Es más dulce y tiene la piel más fina que el kiwi verde tradicional.