Vivaces

Agapanthus africanus Luz: Pleno sol para una floración abundante. Tolera la semisombra, pero con menos flores. Suelo: Fértil y muy bien drenado. Evite suelos compactos que retengan agua. Riego: Regular en primavera y verano. Una vez establecida, resiste bien la sequía. Abonado: Bajo. Fertilizante equilibrado cada 20 días solo durante la época de crecimiento. Poda: Limpieza. Cortar las varas florales desde la base tras la marchitación y retirar hojas secas. Nota: Muy resistente al salitre (ideal para costa). Prefiere tener las raíces algo apretadas para florecer mejor.
🌸 Zantedeschia (Cala / Lirio de Agua) Luz: Semisombra o luz filtrada (en climas frescos toleran el pleno sol, pero en zonas calurosas el sol directo de mediodía quema sus hojas y flores). Riego: Abundante durante la época de crecimiento y floración; el sustrato debe permanecer siempre húmedo. Tras la floración, reduzca los riegos para permitir el reposo del rizoma. Suelo: Muy fértil, rico en materia orgánica y con gran capacidad de retención de humedad. Se adapta bien a suelos pesados ​​si no se encharcan en exceso. Floración: Primavera y principios de verano. Sus elegantes espatas pueden ser blancas (las más resistentes) o de colores vibrantes como amarillos, rosas, naranjas o granates. Clave de éxito: Es fundamental respetar su periodo de latencia. Cuando las hojas comienzan a amarillear tras la floración, deja de regar y permite que la planta descanse. En zonas con heladas fuertes, conviene proteger o retirar los rizomas. Uso: Ideal para bordes de estanques, zonas húmedas del jardín, macetones en patios sombreados y como flor cortada de alta durabilidad. Aunque las calas blancas son semiacuáticas y adoran el agua constante, las calas de colores (híbridas) son algo más sensibles a la pudrición del rizoma; para estas últimas, es mejor asegurar un drenaje perfecto y no dejar agua estancada en el plato. Sus hojas son tóxicas por ingestión, un detalle importante para clientes con mascotas curiosas.
🌿 Canna indica (Caña de Indias / Achira) Luz: Pleno sol (es tropical, necesita mucha radiación para florecer con fuerza y ​​mantener los colores vibrantes de sus hojas). Riego: Abundante y frecuente; es una planta que adora la humedad. En verano, el sustrato nunca debe secarse por completo. Suelo: Muy fértil, rico en materia orgánica y que retiene bien la humedad, aunque con drenaje para evitar que el rizoma se pudra. Floración: Desde el verano hasta las primeras heladas. Sus flores son grandes y tropicales en tonos rojos, naranjas, amarillos o rosas. Clave de éxito: Cortar las flores marchitas para incentivar nuevas varas florales. En climas con heladas fuertes, se deben desenterrar los rizomas en invierno o cubrirlos con un acolchado grueso. Uso: Ideal para crear fondos de jardín, centros de grandes maceteros o bordes de estanques debido a su puerta alta y exuberante. Su follaje es tan decorativo como su flor, con variedades de hojas púrpuras, rayadas o verdes intensos. Es una planta "glotona" que agradece un abonado regular durante toda la temporada de crecimiento para lucir en todo su esplendor