Coníferas

Chamaecyparis obtusa 'Nana Gracilis' Luz: Semisombra o sol filtrado. A diferencia de otras coníferas, el sol directo muy intenso puede quemar sus brotes más tiernos, especialmente en climas calurosos. Suelo: Ácido o neutro, rico en materia orgánica y muy bien drenado. No tolerar los suelos compactos o arcillosos que retienen agua en las raíces. Riego: Moderado y constante. Necesita que el sustrato esté siempre fresco pero nunca encharcado. Es sensible a la sequía ambiental, por lo que agradece estar en zonas con cierta humedad en el aire. Abonado: Bajo. Un aporte de fertilizante para plantas acidófilas a principios de primavera es suficiente para su lento desarrollo. Poda: Prácticamente nula. Su crecimiento es tan lento (apenas unos centímetros al año) que solo se deben retirar las partes secas si aparecen. No responda bien a podas drásticas. Nota: Es una joya para el paisajismo en espacios pequeños, rocallas o incluso como bonsái debido a su estructura natural ya esculpida y su gran longevidad.
M9-M14-M18-5L-10L Luz: Necesita pleno sol para mantener un follaje denso desde la base. En sombra, tiende a aclarar y perder hojas. Suelo: Es muy adaptable, pero requiere un drenaje excelente. El encharcamiento es su principal enemigo, ya que favorece la aparición de hongos en las raíces. Riego: Regular durante los primeros dos años. Una vez establecida, es muy resistente a la sequía, aunque agradece riegos profundos en veranos intensos. Abonado: Un aporte de fertilizante rico en nitrógeno en primavera ayuda a acelerar su crecimiento inicial. Poda: Es fundamental realizar al menos dos podas al año (primavera y otoño) para mantener la forma y evitar que se convierta en un árbol gigante difícil de manejar.
Juniperus conferta 'Schlager' Luz: Pleno sol. Es fundamental para que mantenga su crecimiento denso y el color plateado de sus acículas. Suelo: Muy drenante. Prefiere suelos arenosos o pedregosos. Es altamente tolerante a la salinidad, lo que lo hace perfecto para zonas costeras. Riego: Bajo. Una vez establecido, es muy resistente a la sequía. Solo requiere riegos ocasionales en períodos de calor extremo. Abonado: Muy bajo. Un aporte ligero de abono orgánico a finales de invierno es suficiente para su mantenimiento. Poda: No es necesario. Solo se realiza para controlar su expansión si invade caminos o para retirar ramas secas. Nota: Es una de las mejores plantas tapizantes para cubrir taludes o rocallas, ya que forma un manto rastrero que evita la erosión y la aparición de malas hierbas.