Arbustivas

🎺 Brugmansia (Trompeta del Ángel) Luz: Pleno sol o semisombra (agradece sombra ligera en las horas de calor extremo). Riego: Muy frecuente en verano; no tolera que el sustrato se seque por completo. Suelo: Profundo, rico en materia orgánica y con buen drenaje. Abonado: Muy exigente; aplique fertilizante líquido para plantas de flor cada 15 días durante la primavera y el verano. Éxito: Resguardar del viento fuerte y las heladas; una poda tras la floración ayuda a controlar su gran tamaño. Es un arbusto espectacular por sus flores colgantes y su intenso aroma nocturno, pero es importante advertir que todas sus partes son altamente tóxicas si se ingieren. Se debe manipular con guantes y precaución en jardines con niños o mascotas.
Callistemon (Limpiatubos) Luz: Pleno sol. Es fundamental para garantizar una floración abundante y evitar que las ramas se vuelvan larguiruchas y débiles. Suelo: Prefiere suelos bien drenados y con un punto de acidez. Aunque tolera suelos pobres, la presencia de cal excesiva puede provocar clorosis (amarilleamiento de las hojas). Riego: Moderado. Una vez establecido, es muy resistente a la sequía, pero requiere riegos regulares durante el verano para que las flores no sequen prematuramente. Abonado: Aporte de abono orgánico a finales de invierno. Un fertilizante rico en potasio antes de la floración mejorará el color de sus espigas. Poda: Se realiza justo después de la floración. Consiste en despuntar las ramas justo por debajo de las flores marchitas para estimular un crecimiento denso. Nota: Sus flores son altamente atractivas para polinizadores y aves. Es un arbusto muy resistente a la contaminación urbana y al salitre, lo que lo hace ideal para zonas costeras
COPA ORNAMENTAL FLORES ROJAS EN FORMA DE CEPILLO. PLENO SOL, RIEGO MODERADO TOLERA SEQUIA, PODAR TRAS LA FLORACION, PROTEGER DE LAS HELADAS MUY FUERTES
Camelia japonica Luz: Semisombra. Necesita protección frente al sol directo del mediodía, que puede quemar sus hojas, pero requiere buena iluminación para florecer. Suelo: Ácido, rico en materia orgánica (humus o tierra de castaño) y con muy buen drenaje. Es totalmente intolerante a la cal. Riego: Frecuente con agua sin cal (lluvia o acidificada). El sustrato debe estar siempre húmedo, especialmente durante la formación de los botones florales; si se seca en ese momento, las flores caerán antes de abrirse. Abonado: Fertilizante para plantas acidófilas después de la floración y durante la primavera. Evite abonar en exceso durante el invierno. Poda: Mínima y siempre después de que termine la floración. Solo se recomienda para dar forma o eliminar ramas dañadas. Nota: Es fundamental evitar los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire, ya que esto provoca la caída prematura de los capullos.