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Primula obconica
Luz: Mucha claridad pero siempre de forma indirecta. El sol directo quema las hojas y marchita las flores.
Suelo: Sustrato suelto, rico en materia orgánica y con pH ligeramente ácido. Requiere un drenaje excelente.
Riego: Regular para mantener el sustrato húmedo, pero sin encharcar. Se recomienda el riego por capilaridad (desde abajo) para no mojar la corona de la planta.
Temperatura: Prefiere ambientes frescos, entre 12°C y 18°C. Es sensible al calor intenso de las calefacciones.
Abonado: Fertilizante para plantas de flor cada 15 días únicamente durante el periodo de floración.
Nota: Es una planta ideal para dar color en invierno. Contiene primulina, una sustancia que puede causar irritación en la piel al contacto de personas sensibles.
💜 Salvia farinacea (Salvia azul)
Luz: Pleno sol (esencial para mantener su forma compacta y el color intenso de sus espigas).
Riego: Moderado; prefiere que el sustrato se seque ligeramente entre riegos. Una vez establecido, tolera períodos cortos de sequía.
Suelo: Fértil, ligero y con muy buen drenaje. No tolerar los suelos excesivamente compactos o encharcados.
Floración: Muy prolongada, desde finales de primavera hasta las primeras heladas. Sus espigas de flores azules o blancas son muy decorativas.
Clave de éxito: Cortar las espigas de flores marchitas desde la base para estimular nuevas oleadas de floración y mantener la planta vigorosa.
Uso: Ideal para macizos, borduras mixtas y macetas en terrazas soleadas. Muy apreciada en jardinería por su bajo mantenimiento.
Es una de las plantas más resistentes al calor ya las plagas del jardín. Su follaje y tallos tienen una textura harinosa (de ahí su nombre) que ayuda a repeler insectos no deseados, mientras que sus flores son una fuente inagotable de alimento para abejas y mariposas.